Mi reseña de "¿Alex, quizás?" (ALEX, APPROXIMATELY)


He decidido retomar el curso original de este blog y escribir sobre las cosas que me gustan, más por asuntos de expresión personal que por tomarme demasiado en serio a mí mismo y a esta tarea.

En esta ocasión escribo sobre "¿Alex, Quizás?" de Jenn Bennett, libro publicado en 2017 y que recién me encontré por... ¿casualidad?... en un Walmart en la ciudad de Morelia, México.

Debo resaltar que este libro llega a mi en un momento oscuro, después de salir de un episodio muy prolongado de ansiedad que me ha llevado un tanto a una crisis existencial y personal, tema del cual no tocaré mucho, pero que ha llegado a mí en un momento en el que buscaba algo que me sacara de mis pensamientos oscuros, que me devolviera un motivo para hacer algo, esperar con ansias seguir con un proyecto y sinceramente, algo que me distrajera del trabajo, de los problemas cotidianos... escapar, realmente.

Terminé de leer sus 396 páginas (versión digital) en 2 días. Me llamó la atención por la coincidencia con mi nombre, pero creo que me he identificado definitivamente con ambos protagonistas. Tiene un lenguaje fresco, real, actual, con un maravilloso trabajo de traducción por VRYA EDITORAS.

SPOILER ALERT
Para leer la reseña breve pueden consultar la imagen de este post, para reseñas sin spoilers pueden seguir buscando en Google, pero aquí voy a decir qué me ha gustado de la historia, qué no tanto, y cómo me he identificado con los personajes protagonistas.

Para empezar diré que desde que leí la sinopsis en la parte posterior del libro me imaginé el final de la historia y sí, ha sido como la imaginaba, y realmente no es necesario ser un genio para darte cuenta desde las primeras páginas que el desenlace es precisamente ese, Porter y Alex son la misma persona.

Finalmente puedo decir que me he identificado con Porter por el hecho de que mi humor suele ser así, tonto, a veces ácido, pero creo que no soy tan mala persona una vez que me conocen... por otra parte, me identifico demasiado con los miedos, ansiedad e introversión de Bailey y sí que me ha dejado una gran enseñanza que procuraré utilizar en mi vida diaria: dejar de evadir preguntas, de evitar situaciones, pues yo también he dañado a otros por tratar de evitar conflictos o por no saber hacer frente a lo que quiero.

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