De la "modernidad" y las promesas políticas incumplidas
Bien, ya el gobierno del Estado de Michoacán está formalmente establecido y a unos días de cumplir 7 meses en el cargo, y como pasa siempre en las campañas hay MUCHAS promesas que se quedaron sólo en eso...
En este especial apartado quiero hablar sobre las tarjetas electrónicas que repartieron dos candidatos a gobernador, un paso muy "moderno y adelantado" de hacer marketing político. En el caso de las del actual gobernador tenían minutos para llamar a Estados Unidos y Canadá y de larga distancia nacional, además descuento en libros ¡y hasta en el transporte público! pero hoy a unos días de distancia y en nombre de la pobre y vaga memoria del pueblo retomo el tema...
Hoy salió a plática en mi salón el hecho de que esas tarjetas maravillosas que sacarían de la pobreza a los ciudadanos (LÉASE CON ELEVADO SARCASMO) fueron repartidas al por mayor y con la intención de.. ¿comprar el voto? No, en este país eso no pasa... digamos que fue un "artículo promocional". En fin, la idea principal es que estábamos hablando casualmente al respecto de ello cuando una amiga dijo ¡esas ni valen! Resulta que ella la había intentado hacer válida en una librería, donde la miraron extrañada y le pidieron que por favor se pusiera seria y pagara el monto completo por el libro.
A todo esto digo ¿alguien reclamó? ¿alguien alzó la voz por su "derecho" de hacer válida dicha tarjeta? No. La mayoría de las personas simplemente dijo: "Esas ya no sirven" o "Tíralas, al fin ni van a dar nada" y me pregunto ¿Es realmente TAN evidente que la gente reacciona masivamente en las campañas? Digo, porque viéndolo fríamente es como estar sólo encima de lo que nos den gratis sólo porque es gratis y aunque a veces ni siquiera nos sea útil.
Y además de esto entro a la disyuntiva ¿De veras los políticos juegan con nosotros o es mera casualidad que se da por hecho? Los ciudadanos damos prácticamente por hecho que los políticos no cumplen sus promesas.. ¿entonces por qué volvemos a caer en cada campaña electoral? ¿Por qué creemos que "ahora sí es el bueno" cuando REALMENTE no tenemos la esperanza de que así sea? Bueno, habrá sus honrosas excepciones de gente que cree en los proyectos, y no está mal, cada quien tiene la libertad, el derecho y el criterio para elegir hacia que corriente política acercarse, pero siendo sinceros generalmente LOS POLÍTICOS sólo cumplen con eso, con LA POLÍTICA. Se olvidan que al llegar al poder se convierten en servidores públicos y están trabajando para nosotros y no para sus partidos e intereses, pero en fin, eso es tema de otro espacio.
Dicho sea de paso que este fue un regalo innovador para los procesos electorales, una forma de EVIDENCIA FÍSICA (argot mercadológico que se refiere a un elemento que nos recuerda a la empresa o marca) y también como una forma de "ayudarnos a tomar una decisión". Y aunque al parecer al principio las tarjetas sí cumplían su proposito, hoy quedó mi amiga sin su descuento y sin su tarjeta obviamente, porque terminó en el cesto de basura como una más de tantas que debieron ir a dar ahí, como un gran recuerdo DE LA "MODERNIDAD" Y LAS PROMESAS POLÍTICAS INCUMPLIDAS.
En este especial apartado quiero hablar sobre las tarjetas electrónicas que repartieron dos candidatos a gobernador, un paso muy "moderno y adelantado" de hacer marketing político. En el caso de las del actual gobernador tenían minutos para llamar a Estados Unidos y Canadá y de larga distancia nacional, además descuento en libros ¡y hasta en el transporte público! pero hoy a unos días de distancia y en nombre de la pobre y vaga memoria del pueblo retomo el tema...
Hoy salió a plática en mi salón el hecho de que esas tarjetas maravillosas que sacarían de la pobreza a los ciudadanos (LÉASE CON ELEVADO SARCASMO) fueron repartidas al por mayor y con la intención de.. ¿comprar el voto? No, en este país eso no pasa... digamos que fue un "artículo promocional". En fin, la idea principal es que estábamos hablando casualmente al respecto de ello cuando una amiga dijo ¡esas ni valen! Resulta que ella la había intentado hacer válida en una librería, donde la miraron extrañada y le pidieron que por favor se pusiera seria y pagara el monto completo por el libro.
A todo esto digo ¿alguien reclamó? ¿alguien alzó la voz por su "derecho" de hacer válida dicha tarjeta? No. La mayoría de las personas simplemente dijo: "Esas ya no sirven" o "Tíralas, al fin ni van a dar nada" y me pregunto ¿Es realmente TAN evidente que la gente reacciona masivamente en las campañas? Digo, porque viéndolo fríamente es como estar sólo encima de lo que nos den gratis sólo porque es gratis y aunque a veces ni siquiera nos sea útil.
Y además de esto entro a la disyuntiva ¿De veras los políticos juegan con nosotros o es mera casualidad que se da por hecho? Los ciudadanos damos prácticamente por hecho que los políticos no cumplen sus promesas.. ¿entonces por qué volvemos a caer en cada campaña electoral? ¿Por qué creemos que "ahora sí es el bueno" cuando REALMENTE no tenemos la esperanza de que así sea? Bueno, habrá sus honrosas excepciones de gente que cree en los proyectos, y no está mal, cada quien tiene la libertad, el derecho y el criterio para elegir hacia que corriente política acercarse, pero siendo sinceros generalmente LOS POLÍTICOS sólo cumplen con eso, con LA POLÍTICA. Se olvidan que al llegar al poder se convierten en servidores públicos y están trabajando para nosotros y no para sus partidos e intereses, pero en fin, eso es tema de otro espacio.
Dicho sea de paso que este fue un regalo innovador para los procesos electorales, una forma de EVIDENCIA FÍSICA (argot mercadológico que se refiere a un elemento que nos recuerda a la empresa o marca) y también como una forma de "ayudarnos a tomar una decisión". Y aunque al parecer al principio las tarjetas sí cumplían su proposito, hoy quedó mi amiga sin su descuento y sin su tarjeta obviamente, porque terminó en el cesto de basura como una más de tantas que debieron ir a dar ahí, como un gran recuerdo DE LA "MODERNIDAD" Y LAS PROMESAS POLÍTICAS INCUMPLIDAS.
wow!
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